¡Aprende a crear un presupuesto en 3 simples pasos y ve como tus finanzas mejoran!

El día de hoy discutiremos cómo podemos ahorrar mucho más dinero del que nos queda actualmente al final del mes. Si somos el tipo de personas que considera normal que el dinero prácticamente desaparezca de nuestras manos después de obtenerlo, este puede ser uno de los artículos más útiles que podemos leer para acabar con ese estilo de vida.

El primer paso que debemos seguir para cumplir nuestra meta es apegarnos a un presupuesto de verdad, con el que nos comprometamos a seguir y registrar cada uno de nuestros gastos en él. Existen cientos de plantillas para crear presupuestos personales, o incluso más avanzados en internet, pero a continuación crearemos uno paso a paso en Microsoft Excel para demostrar lo sencillo que es en realidad registrar cada uno de nuestros cálculos con herramientas como esta.

1. Enlistar todos los gastos fijos que tenemos al mes

Lo primero que debemos hacer es listar en un nuevo documento de Excel absolutamente todos los gastos que tenemos a lo largo del mes. No necesitamos llenar cada una de las categorías que pongamos, pero sí incluir todos aquellos gastos que realizamos durante el mes, además de las categorías que podamos necesitar. Para hacer esto no necesitamos conocimientos avanzados de Excel, con solo saber utilizar la función =SUMA es más que suficiente para comenzar.

2. Enlistar todos los gastos que no siempre hacemos

Lo siguiente con lo que queremos realizar es una lista de cada uno de esos gastos que no hacemos todos los meses, pero que al menos una o dos veces por año tenemos que hacer. Una vez los tenemos, también conviene dividir el total de estos gastos entre 12. De esta forma podemos distribuir mejor el pago de los mismos y evitar problemas inesperados con nuestras finanzas.

Ya tenemos las bases principales de nuestro presupuesto. Es decir, aquellas cosas en las que gastamos dinero. Lo siguiente es hacer espacio en nuestro documento para incluir cada uno de los meses del año, de esta forma podemos tener un seguimiento continuo de nuestro dinero a largo plazo.

3. Añadir ingresos y gastos totales

Lo último que necesitamos para terminar nuestro presupuesto es añadir los ingresos totales y los gastos totales que tenemos. Para este ejemplo, utilizamos cifras generales, pero que deben adaptarse al contexto de cada quien. Como podemos observar, restamos los gastos a los ingresos para obtener un restante, el dinero “libre” que nos queda después de pagar todas las cosas que necesitamos para vivir. Finalmente, destinamos el 25% del dinero restante para poder gastarlo como queramos en cualquier fuente de entretenimiento.

Y bueno, ya tendríamos nuestro presupuesto listo.

Es una tarea sumamente sencilla de realizar en comparación a los beneficios que nos proporciona a largo plazo, en cuanto a conocimientos de Excel, no necesitamos saber nada demasiado complicado, con saber realizar las operaciones matemáticas básicas que aprendemos desde la escuela primaria tenemos (suma, resta, multiplicación, porcentaje).

Consejos: 😉

Apégate al principio del presupuesto:

Es importante llevar un control de todos y cada uno de los gastos que realizamos para así ver si podemos optimizar gastos, puede verse como algo poco útil, pero cuando tenemos frente a nosotros cada uno de los gastos que hacemos podemos ver con mucha mayor facilidad qué gastos podemos evadir para tener una mayor libertad financiera.

No obstante, con solo tener un presupuesto con el que administrarnos no es suficiente, debemos mezclarlo con acciones extras que nos ayuden a acercarnos más a nuestro objetivo de optimizar dinero.

Abre cuatro cuentas bancarias

Dos cuentas corrientes y dos de ahorro. Con las cuales podremos dividir nuestro dinero de la siguiente forma:

  1. Cuenta Corriente 1 Ingresos: Nuestra cuenta principal, en la que recibiremos nuestra paga mensual, quincenal o cualquiera sea nuestro caso. Esta es básicamente nuestra cartera financiera para el resto del mundo.
  2. Cuenta Corriente 2 Diversión: la parte de nuestro dinero que destinaremos a entretenimiento y diversión la moveremos a esta cuenta, de esta forma es mucho más fácil no arriesgarnos a tocar el dinero no destinado a esparcimiento cuando estemos divirtiéndonos. El dinero que tenemos aquí es dinero que podemos gastar sin culpa. Es necesario recompensarnos por nuestro progreso financiero y para eso están estos fondos.
  3. Cuenta de Ahorros 1 Reserva: esta cuenta no la tomaremos como una cuenta para guardar nuestros ahorros como tal, sino para guardar una parte de nuestro dinero mensualmente con la que pagaremos los gastos no mensuales que discutimos previamente, o gastos inesperados en general.
  4. Cuenta de ahorros 2 Dinero Libre: este es básicamente el restante del dinero que no tenemos destinado a ningún gasto en particular, pero ya que estamos siguiendo este sistema precisamente para ahorrar, lo ideal es que lo ahorremos o invirtamos de alguna forma. El monto que destinemos a esta cuenta puede ser un ingreso fijo, o el que queramos, dependiendo de qué tanta prioridad le demos al ahorro. Al pasar un tiempo, nos sorprenderemos de la forma en la que puede crecer esta cuenta si no tocamos su dinero.

Revisar la tasa de interés del banco en el que tenemos pensado abrir nuestras cuentas de ahorro

Dependiendo del banco podemos obtener índices de interés mucho mayores, además de poder operarlas sin comisión o requerimientos mínimos de balance. También podemos seguir esta táctica de abrir cuentas bancarias para ahorrar dinero con fines específicos. Podemos utilizarlas para guardar dinero para viajar o para comprarnos un automóvil. El límite del ahorro lo ponemos nosotros.

La razón por la que abrimos cuatro en vez de dos cuentas es porque al utilizar solo una cuenta corriente y una de ahorros, el balance de nuestras cuentas puede fluctuar dramáticamente dependiendo del mes. Por lo que se hace bastante difícil calcular si estamos teniendo progreso o no.

Para concluir…

Lo último que necesitamos para cumplir con nuestra meta es convencernos de que vamos a cumplir con nuestro propósito, esto significa cambiar todo el paradigma con el que manejamos nuestro dinero. Ya no podemos tener gastos aleatorios “porque nos los merecemos” o “para algo trabajo”, no decimos que no los merezcamos, pero tener este tipo de gastos altera por completo las categorías que nosotros mismos calificamos como gastos necesarios. Tenemos que repetirnos una y otra vez como si de un mantra se tratara que tenemos que ahorrar.

Lo más difícil es comenzar, después de que estamos encaminados podemos sentirnos realizados con solo ver como incrementa el balance de nuestras cuentas y, mientras mejor nos sintamos, más emocionados estaremos por seguir ahorrando hasta cumplir con la meta pautada. Conseguir independencia financiera depende solo de nosotros y del uso que le demos a nuestro dinero, una vez cumplimos con nuestra primera meta podemos ponernos una nueva con la que consigamos más dinero aún, consiguiendo un aumento en el trabajo, emprendiendo, invirtiendo, o cualquiera sea la cosa que queremos hacer con nuestro dinero.