Si sientes que tus finanzas no han estado en su punto óptimo y que financieramente no te encuentras en la posición que desearías, probablemente necesites empezar a llevar un control más consciente respecto a cómo manejas tu dinero.

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Ahorrar suele ser una tarea complicada para muchas personas, es por esto que el día de hoy conoceremos la regla 60/10/10/20 y la 50/30/20, con las que podremos administrar nuestro dinero para poder alcanzar el éxito personal y financiero. Reglas para administrar nuestro dinero y distribuir los gastos, lo cual nos permitirá manejar las cosas con un mayor control que cuando no seguimos ningún sistema.

Regla 60/10/10/20:

Es aquí donde entra la regla 60/10/10/20, un sistema que está ganando popularidad en diversos países como su lugar de origen, Estados Unidos, debido a los resultados y la organización que nos presenta. Los números por los que llamamos a este sistema son porcentajes por los cuales multiplicaremos nuestros ingresos, para tener un mayor control sobre nuestras finanzas, es por esto que debemos dividir nuestros ingresos totales en cuatro categorías:

1.- Gastos Básicos:

El 60% de nuestro ingreso total lo destinaremos a aquellos gastos que son netamente imprescindibles, es decir, cuestiones de supervivencia básica, cosas como alimentación, vivienda y servicios públicos.

Debemos hacer un énfasis en que dentro de este porcentaje solo incluiremos gastos indispensables, esto no incluye pedir comida a domicilio, comer en restaurantes o cosas de este estilo, lo que en resumen se traduce en solo contar con la comida que necesitemos para subsistir a diario y no morir de hambre. Nuestro objetivo es ahorrar, por lo que necesitamos sincerarnos y definir las cosas que de verdad necesitamos, por ejemplo, los servicios públicos son igual de necesarios que la alimentación, entre muchas otras cosas que podemos considerar para esta categoría. Es cuestión de que cada quien evalúe qué cosas son realmente esenciales y elementales para vivir.

Puede que ajustarse a este presupuesto sea mucho más difícil para algunas personas que para otras, pero el objetivo de esta regla es precisamente el motivarnos e impulsarnos a aceptar el reto de conseguirlo. Pensar en esto es delicado ya que ciertas personas pueden gastar apenas del 40% de sus ingresos en esta categoría, pero la situación de otras los lleve a gastar el 100% de sus ingresos netamente en gastos básicos. Todo va de la mano con la filosofía de tratar de optimizar todo lo que podamos nuestros egresos, sencillamente esta regla no se adapta al contexto inicial de todas las personas, pero eso no significa que no podamos analizar nuestras opciones para generar ingresos adicionales, tratando de hacer todo lo posible para cumplir esta meta, al final del día se trata de un sacrificio que por más que pensemos como imposible o muy difícil de lograr, nos recompensará a largo plazo organizando nuestras finanzas

Entonces el objetivo de esta regla es que tomemos la cifra de nuestros ingresos, la multipliquemos por el 60% y que podamos vivir con dicha cantidad, imaginando que si recibiéramos solo el 60 por ciento de lo que ganamos actualmente pudiésemos vivir una vida muy básica, humilde, tal vez sin gustos, ni lujos, ni diversión, nada de estas cosas, pero aún así permitiéndonos vivir o subsistir lo suficiente para seguir trabajando, estudiando o haciendo lo necesario para conseguir nuestros objetivos financieros.

2.- Ahorros:

Para esta categoría destinaremos el 10% de nuestro dinero a un fondo de ahorro para gastos del futuro, cosas como vacaciones, festividades, o gastos específicos fuera de nuestro presupuesto.

Tomando como base principal que con el 60% de los ingresos somos capaces de vivir, podemos enfocarnos en la razón por la que estamos siguiendo esta regla. Usualmente cuando queremos permitirnos gastos que no entran dentro de nuestro presupuesto acudimos a opciones como endeudarnos, cayendo en una cadena de cuotas, intereses y crédito que termina por ser contraproducente ya que estos gastos, más allá de acercarnos a nuestra meta terminan por ir en contra de nuestras finanzas al tener que ajustar nuestro presupuesto para pagar la deuda de nuestro préstamo.

La idea es que antes de empezar a pensar en disfrutar el dinero, cumplamos con la prioridad de disfrutar de dicho dinero mediante nuestros ahorros sin tener que pagar además cuotas con intereses. Con ahorros podemos comprar las mismas cosas en el momento y sin necesidad de endeudamiento. Independientemente de cuál sea la cantidad de dinero que ganemos ahora, o la razón por la que estamos ahorrando, lo importante es sacar un pequeño porcentaje y guardarla, para que siguiendo esta regla podamos darnos unas buenas vacaciones al final del año.

3.- Inversión:

Esta regla en realidad destina 20% de nuestro dinero a ahorros, pero a diferencia del 10% anterior, que son ahorros que destinaremos netamente a gastos futuros, este 10% lo destinaremos para invertir en cualquier cosa que pueda producirnos un beneficio mayor al capital inicial.

Podemos pensar que, si ya de por si ahorrar dinero es complicado, pensar en invertir suena más descabellado aún, pero es todo lo contrario, son dos cosas que van de la mano. El dinero no debería quedarse de forma pasiva sin generarnos ningún beneficio, una vez veamos que podemos convertir 100 dólares en 200 con solo tomar las decisiones correctas nos arrepentiremos de no haber comenzado antes. Una vez tomamos la decisión de dirigir el 10% de nuestros ingresos a invertir debemos decidir cómo lo vamos a hacer, si nuestro monto inicial es muy pequeño puede que no tenga mucho sentido ponerlo en un fondo de inversión donde la rentabilidad sea tan pequeña que en un año no sepamos prácticamente nada de la inversión.

Si este es nuestro caso podemos tomar decisiones alternativas un poco más creativas que se ajusten más a nuestras posibilidades, invertir no significa precisamente comprar acciones en la bolsa de Nueva York, podemos comenzar un negocio pequeño, así sea vendiendo tres artículos, prestar nuestro dinero con intereses o cualquiera sea la idea que mejor se adapte a nuestro contexto y ubicación. Así fracasemos al principio con nuestras inversiones y perdamos algo de dinero, con tal obtengamos experiencia y habilidad para poner a trabajar nuestro dinero y nos atengamos al monto predefinido del 10% de nuestros ingresos totales, ya sea que consideremos que sea mucho o poco, en un plazo de dos o tres años tendremos dominado el tema de la inversión, con lo que independientemente de cuanto dinero produzcamos podremos tener la certeza de que tendremos un gran crecimiento financiero.

4.- Gastos Libres:

No tenemos que vivir privándonos de nuestro dinero para ahorrar, ni subsistir con los elementos más básicos como decíamos en la primera categoría, podemos utilizar nuestro dinero para divertirnos siempre que limitemos estos gastos a solo el 20% de nuestros ingresos totales.

Llegados a este punto cada quién puede preferir gastar su dinero de la forma que quiera, así sea metiéndolo en nuestro bolsillo destinando ese dinero a cualquier cosa que se nos antoje, siempre que tomemos en cuenta que una vez este se acabe nos quedaremos sin dinero hasta la próxima vez que cobremos, ya que el resto de nuestros ingresos están destinados a las categorías anteriores. Es aquí donde vemos la verdadera ventaja de seguir esta regla, en este punto no tenemos por qué estresarnos por el manejo de nuestro dinero puesto que ya cubrimos nuestras prioridades principales. Si queremos ser todavía más minuciosos podemos dividir este porcentaje en cifras más pequeñas y distribuir nuestros gastos de la forma que queramos, inclusive, podemos utilizar una pequeña parte para añadir más dinero a nuestros ahorros o inversiones, la decisión es nuestra.

Lo más importante para que este mecanismo funcione es analizar correctamente cuales son nuestros ingresos para empezar a estructurar nuestros gastos, puede que no empecemos con una lista exhaustiva de todos nuestros gastos, o que al principio no sepamos cómo adaptarlos específicamente a cada una de las categorías, pero tenemos un punto de partida bastante solido con el que podemos evaluar qué gastos clasificar como innecesarios y cuales como indispensables. Tal vez en algún momento adaptemos esta regla a nuestras necesidades particulares y empecemos a usar un 15% para nuestros ahorros, o gastemos un poco de más en caso de una emergencia, pero una vez empezamos a premeditar la forma en la que manejamos nuestro dinero podemos dirigir nuestras finanzas personales de una forma más inteligente, lo cual nos permitirá un futuro más cómodo que nos permita desarrollarnos como queremos.

Regla 50/30/20:

La regla 50/30/20, que mencionamos al principio, y la que describimos anteriormente siguen exactamente el mismo principio, con la única diferencia de que esta destina el 50% de nuestros ingresos a gastos indispensables, 30% a gastos libres y el 20% al ahorro, como mencionamos, dentro de todo podemos adaptar los montos a como mejor se adapten a nuestro caso específico, pero siempre tomando como prioridad el ahorro y no salirnos del presupuesto.

Reto de las 52 Semanas:

Otra forma de ahorrar eficientemente es siguiendo el reto de las 52 semanas, este consiste en destinar un monto de nuestros ingresos para el ahorro basándonos en la semana del año en la que nos encontramos, es decir, en la primera semana tan solo ahorraremos un dólar, en la décima diez dólares, y $52 en la ultima semana. Nunca destinaremos más de $52 a la semana para nuestros ahorros, pero aún así conseguiremos una cifra total de $1378 dólares al final, lo cual a nuestro parecer es un numero bastante razonable siempre y cuando seamos constantes hasta el final. Ahorrar puede convertirse en un estilo de vida, y más allá de solo seguir los consejos presentados el día de hoy podemos continuar con minimizar nuestros gastos cada vez que podamos, ya sea en nuestra casa, automóvil, tiendas o en el día a día en general.

Una vez que somos conscientes de las diferentes estrategias y formas existentes para optimizar el manejo de nuestro dinero tomamos control sobre nuestra educación financiera, la cual una vez nutramos lo suficiente nos retornará mucho más del tiempo, dinero y esfuerzo invertido. Empezar a controlar nuestros gastos es solo el primer paso, tan solo el idear cómo invertir nuestro dinero representa un mundo de opciones y decisiones que podemos tomar para tener un mejor futuro.